Una camarera encontró algo en una mesa que la hizo llorar y reflexionar

0

Muchas veces cuando hacemos un favor, la vida nos devuelve con el doble de satisfacción. Presta atención a esta historia donde una camarera encontró algo en una mesa que la hizo llorar y reflexionar.

Un atardecer, una mujer sufrió una pinchadura en su coche y se encuentra sola en un lugar oscuro. Como no sabía cambiar la rueda de su coche, pensó que tendría que pasar toda la noche allí hasta poder llamar a la grúa. Pasa una hora y nadie se detiene a ayudarla hasta que un automóvil para allí y baja un hombre de aspecto sospechoso.

Obviamente, la mujer se siente temerosa ante este extraño que se acerca a ella debido a su aspecto un tanto dejado.
El hombre puede ver el miedo de la mujer en sus ojos, pero así y todo decide ayudarla, saca su gato de la cajuela y logra cambiar el neumático por el de repuesto.

Mientras todo esto pasa, la mujer sigue con temor pero él, amistosamente le dice “¿Por qué no espera dentro del auto donde hace menos frío? Ciertamente mi nombre es Bryan Anderson”.

Te recomiendo: Una historia de amor que ya lleva 82 años…

Poco a poco la mujer pierde el miedo y comienza a conversar con él. Mientras termina le dice que no sabe cómo le va a agradecer el favor que le hizo y le pregunta cuánto dinero le debe sin importar la cantidad. A fin de cuentas quién sabe qué le hubiera pasado de seguir allí. Bryan no quiere el dinero, solo quería ayudar a alguien y la señora lo necesitaba. Él le dijo que la próxima vez que vea que alguien necesita ayuda “Piense en mi al ayudar a alguien”.
Sube a su auto, espera a que la mujer se vaya y sigue su camino.

La mujer mientras tanto continúa conduciendo y pensando en lo que Bryan le dijo. Pasan unos kilómetros y encuentra un pequeño restaurante bastante pobre, pero igualmente decide parar a comer algo y a descansar.
Cuando llega, una simpática camarera le alcanza una toalla para que se seque el sudor y ella se percata de que tiene un embarazo bastante avanzado. Lo que más le asombró es que a pesar de los dolores que le provoca mantenerse en pie tantas horas, no perdió el buen ánimo y la atendió muy bien. Pensando en todo esto, la mujer recuerda a Bryan y el favor que le hizo y decide hacer algo para ayudar a la futura madre. Cuando termina de comer, paga con un billete de 100 dólares. La camarera se dirige a la caja para buscar el cambio, pero cuando llega la mujer se había marchado. Sobre la mesa encontró una nota que decía “No me debes nada. a mi me pasó lo mismo que a tí: alguien me ayudó de la misma forma que te ayudo yo ahora. Si quieres devolverme el favor, no dejes que acabe esta cadena y ayuda a otra persona.”


Para su asombro, debajo de la servilleta encuentra otros 400 dólares. Luego de terminar con la jornada de trabajo, se dirige a casa y en el trayecto no puede dejar de pensar en lo que le pasó. Se acuesta a descansar junto a su esposo que ya está dormido y en un susurro le dice “Nuestro hijo va a estar muy bien, te amo Bryan Anderson”

No dejes de leer: Wooow fotos que hicieron historia vuelven a hacerlo ahora!

Como verás, los favores que se hacen, vuelven multiplicados ¿No sería hermoso empezar con una cadena como esta? ¿Qué opinas al respecto?