Esposo teme que un Pit Bull hiera a su bebé, pero el perro la ama incondicionalmente

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Es difícil deshacerse de las falsas ideas y estimas que prevalecen en la sociedad. Ya se trate de animales, gente o empresas, es difícil ir en contra de lo que la gente dice. Pero a veces te das cuenta que por cada persona que dice algo negativo hay varias que dicen algo positivo. Tal es el caso de esta raza con tan mala reputación: los Pit Bull.

pit bull con bebe recién nacido

Esposo teme que un Pit Bull hiera a su bebé, pero el perro la ama incondicionalmente

Cuando Greg Heynen conoció al Pit Bull/labrador de su esposa, no sabía que pensar. Él inicialmente estaba aterrado por tener un perro junto a su bebé recién nacido, pero la siguiente historia ilustra cómo cambió de parecer.

“Mi esposa y yo teníamos dos perros antes de conocernos y los trajimos a casa una vez que nos casamos. Su perro era una Pit Bull/Labrador llamado Zack, y me odiaba. Cuando nació nuestra hija le dije a mi esposa ‘Si tan sólo pellizca a la bebé, está fuera‘.

Trajimos a la bebé en su silla para el carro, y los dos perros la olieron y lamieron con las colas agitadas. Tuve que apartar a Zack porque no dejaba de lamerla. Inmediatamente él se volvió el guardián de mi hija, y cuando ella estaba acostada en su manta en el piso, él siempre tenía una pata en la manta.

La amó desde que la conoció

Zack amó a mi hija inmensamente, y cuando ella creció un poco siempre caminaba con ella a la cama y dormía con ella. Él de alguna manera sabía cuándo era momento de ir arriba, y siempre esperaba al pie de la escalera que ella subiera para seguirla a la cama.

Zack se envenenó con una bolsa de basura de los niños del vecino, y vivimos uno de los peores días de nuestras vidas cuando vimos a nuestra hija decirle adiós a su protector mientras él yacía en el piso de la cocina. Mi esposa y yo observábamos llorando.

A las 8:00 de esa noche, mi hija caminó a la escalera para ir a la cama. En ese momento los tres nos dimos cuenta de lo que iba a pasar. Luego de 5 años, no tendría a Zack acompañándola arriba. Ella nos miró horrorizada y a punto de entrar en pánico.

En ese momento mi perro, que quería mucho a mi hija pero no al nivel de Zack, se levantó, caminó hacia ella y la empujó con la cabeza. Puso su pie en las escaleras y la miró. Ellos caminaron juntos a la cama, con mi hija agarrada de su cuello.

Los siguientes 6 años, hasta que murió, Sam la esperó en la escalera cada noche.

pit bull y bebe

El problema no es la raza. No tachemos de asesinos a esos animales que no tienen culpa de nada. Esta historia realmente me atrapó. Si te sucedió lo mismo comenta y comparte en tus redes sociales.

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